El fin de la sexta edición de Aulonia, los hijos de la Luna
Hay momentos en los que una historia deja de pertenecer únicamente a quien la escribió.
Hoy es uno de esos momentos.
La sexta edición de Aulonia, los hijos de la Luna llega a su fin. Y detrás de estas palabras hay mucho más que un número de edición: hay meses de trabajo, lectores que decidieron adentrarse en Aulonia, personas que compartieron la historia, recomendaciones, conversaciones y muchas horas dedicadas a hacer que este mundo pudiera llegar cada vez más lejos.
Cuando escribí esta historia, no podía imaginar hasta dónde llegaría.
Aulonia nació como un mundo de fantasía, con su propia mitología lunar, sus manadas, sus personajes y los Juegos Licántropos. Pero, poco a poco, también se convirtió en un camino que me ha llevado a conocer a muchas personas y a vivir experiencias que nunca habría imaginado cuando comencé a escribirla.
La sexta edición ha sido especialmente importante para mí.
He visto cómo el libro seguía encontrando nuevos lectores y cómo Aulonia continuaba creciendo. Cada ejemplar vendido directamente, cada mensaje, cada publicación compartida y cada persona que se ha interesado por la historia ha contribuido a que este proyecto siga avanzando.
Y ahora toca decir adiós a esta edición.
Pero no a Aulonia.
Porque la séptima edición ya está en camino.
Es extraño pensar que una historia que comenzó con unas páginas escritas por una autora que soñaba con dedicarse a escribir haya llegado ya hasta su séptima edición. Y, sobre todo, es emocionante pensar que todavía quedan lectores por descubrir este mundo.
Así que cierro esta sexta edición con algo que quiero repetir siempre:
gracias.
Gracias a quienes habéis comprado el libro, a quienes lo habéis recomendado, a quienes habéis hablado de él y a quienes habéis decidido acompañarme en este viaje.
La sexta edición termina.
La historia continúa.
Aulonia sigue creciendo. Y la séptima edición está cada vez más cerca.

