Un pequeño detalle hecho para Aulonia
Hay proyectos que empiezan con una historia escrita en un papel y que, poco a poco, van tomando forma también fuera de las páginas.
Con Aulonia, los hijos de la Luna ha ocurrido precisamente eso. El mundo de Aulonia ha ido creciendo a través de sus personajes, sus lugares, sus mapas y todos esos pequeños elementos que ayudan a darle una identidad propia.
Esta vez quise llevar esa identidad a algo diferente: crear un pequeño saquito personalizado con el nombre de Aulonia.
Es un detalle sencillo, pero hecho de forma artesanal y pensado especialmente para acompañar uno de los próximos envíos del libro. El nombre ha sido grabado a mano, convirtiendo cada pieza en algo único y directamente relacionado con el universo de la novela.
Me gusta la idea de que un libro pueda ir acompañado de pequeños elementos que prolonguen su mundo más allá de sus páginas. Aulonia no es solamente una historia; también es un universo que poco a poco va encontrando nuevas formas de llegar a los lectores.
Este saquito es una de ellas.
Ahora forma parte de la preparación de uno de los próximos envíos y, por el momento, habrá que guardar el secreto sobre todo lo que viajará junto a él.
Porque algunas sorpresas tienen que esperar a ser descubiertas.